
Palabras,
sombras disipadas
al contraluz de la luna.
Soledades encontradas
que se buscan renaciendo
como brotes de jazmín
libados por la brisa
de la noche,
consumidos por el deseo
lento y continuo
de un prolongado
amanecer.
Caricias y surruros,
calor, dulzura y arrullos.
Sábanas húmedas
suavizadas por los aromas del amor.
Palabras
que ahora buscan,
sudorosas,
los abrazos de los primeros
rayos de sol.
1 de marz0 de 2007
8 comentarios:
Paco, sabes que el aroma de mi hogar de cuando yo era niña era el olor a jazmín? En todas las viviendas en las que he morado ha habido un jazmín, para recordar momentos de mi infancia. Gracias por traerlo a tu taleguita. Besotes.
El olor de los jazmines me fascinan, y sobre todo si vienen acompañados de un poema así.
El olor de los jazmines me recuerdan las noches navideñas de mi niñéz. Me llevaste a recordarlo.
Un abrazo.
Cómo me gusta que hayas vuelto a escribir, en verso o en prosa, con la soltura con que lo haces y expresando de forma tan bella tus sentimientos.
Gracias.
Un beso.
¡Precioso poema! Yo tengo un jazmín en el taller que pronto perecerá, debido a la expropiación, si no encuentro a una persona que lo "adopte". Así que virtualmente te lo cedo para que junto con el tuyo multiplique tus versos y que su perfume envuelva tus pensamientos.
Un abrazo de cinco pétalos como sus flores.
Gracias por tanta belleza. ¡Qué delicia entrar a la Taleguita!
Fraternos saludos. Melba
...suavizadas por los aromas del amor. Palabras...sudorosas (y quizás entrecortadas, balbuceantes)...
Muy bueno Paco. Me gusta.Felicidades. Un abrazo. (gracias por tus comentarios)
Felicidades, sin lugar a dudas las flores son el aroma del amor y la poesía libera los suspiros del corazón que la conciencia reprime.
Gracias, Anónimo/a, por tu comentario. Sólo añadir que a veces la conciencia también elige, no sólo reprime.
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