
RECETA DE UNA SUEGRA
A mi suegra le gusta hablar...da igual el motivo, le gusta hablar. Lo ha hecho de siempre. Antes con sus hijas, cuando eran pequeñas y ahora, sigue hablando con ellas que ya son mayores, y habla con el panadero y habla con la rumana, su amiga que se pasa cada semana a saludarla. Habla con la vecina, habla con su marido (él habla poco), habla con sus nietos, que saben escucharla y también habla conmigo.
Ella ha descubierto que hablando y escuchando es la mejor manera de saber, de mejorar, de educar (lo hizo bien con sus hijas)...
La otra noche, aprovechando estas fiestas navideñas, me cogió por banda...y empezó a hablarme de los dulces tradicionales. Acababa de hacer esos ricos "tirabuzones" de la fotografía. Yo, diligente, cogí papel y lápiz y me dispuse a copiar la receta. No la repetiré aquí...porque estos dulces se aprenden junto al fuego, liando en cañas la masa, preparada con esmero. Pero lo que es seguro es que sean cuales sean los ingredientes, mi suegra, además de ser buena habladora, es también muy buena cocinera...
Por presiones "cariñosas" he añadido la receta. Si quieres verla, pulsa aquí.